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domingo, 20 de abril de 2014

LA RUEDA DE LA FORTUNA, SIMBOLOGÍA


La Rueda es un símbolo utilizado desde muy antiguo para simbolizar lo cambiante de la suerte de los hombres. Simboliza el azar, lo que nos llega por destino, aquello que está fuera de nuestro alcance cambiar porque es consecuencia de acciones del pasado, y aún más allá. ¿Es manejable, eludible o modificable este "destino"?. Dejo la pregunta abierta, y significo que, de ser eludible o alterable lo que nos llega con este Arcano, lo es a través de profundos conocimientos según la simbología que la propia lámina nos muestra.

El dibujo de la rueda comienza con un punto central, a dimensional y a temporal. Aquello que está más allá de nuestra comprensión y nuestra capacidad humana de cognición. Dicho punto se expande a una rueda dividida en siete gajos, siendo el siete el número divino por excelencia así como el de los siete planetas principales. Es la primera expansión de aquel punto, aquel más allá hacia el mundo de el ser humano que en su contenido simbólico del número siete nos enseña dos formas de influenciar en él: lo divino, y lo astrológico. Pudieran parecer caminos opuestos para muchas personas, pero es una oposición aparente, producida por la tendencia cultural de nuestros días. Recordemos, que las Sagradas Escrituras nos hablan de tres Magos, tres Sabios, tres Astrólogos, que guiados por un designio estelar hallan al Maestro Jesús.

En el siguiente círculo, encontramos cuatro símbolos: arriba, el mercurio alquímico, la capacidad del habla y la comunicación, asociado al pensamiento lógico. A su izquierda, el triángulo es el azufre alquímico, o la fuerza del deseo. A la izquierda, la sal alquímica, o la capacidad de objetivación de mente y deseos. Abajo, el símbolo de Acuario, que representa objetivamente al ser humano. Es el círculo de nuestra maquinaria interna espiritual, aquellos aspectos y capacidades que nos mueven a accionar en la vida, y a percibir lo que nos sucede como bueno o malo. 

Por último el anillo exterior es el mundo del nombre y la forma, del mundo físico. En él encontramos letras hebreas y latinas intercaladas. Las letras hebreas significan las cuatro energías de la naturaleza: Yod - fuego, Heh - agua, Vah - aire y el segundo Heh -tierra. Juntas forman el nombre divino YEHOVAH-YAVEH (tetragramaton), pues el mundo material no es más que expresión de "aquello". Para explicaros las combinaciones de las letras latinas inscritas en este Arcano citaré textualmente al autor Jose Antonio Portela: "Las letras latinas pueden combinarse para formar la frase TORA (ley), ROTA (es rotación), ATOR (es benéfica y bella), TARO (su vía de entendimiento es el Tarot)".

En el exterior de la rueda encontramos tres figuras mitológicas greco-egipcias: Hermanubis o creación, la Esfinge o estabilidad, y Tifón-Set o destrucción. Nos dicen que el mundo de la forma es cambiante, que todo llega, se establece y se destruye siendo éste, un ciclo sin comienzo ni fin. La interminable rueda de encarnaciones, sucesos, nacimientos y muertes a la que el ser humano está sujeto. Repetición de errores o aciertos, repetición de rachas de buena o mala suerte.

Hermanubis, a la derecha y de color rojo, es la fusión del dios griego Hermes y el dios egipcio Anubis. Representa la energía y la inteligencia, la chispa creativa que hay dentro de cada alma y que la lleva a accionar en el mundo. 

La esfinge, de color azul es aquello triunfal y estable, esta condición supone un gran misterio para el ser humano. Recordemos que la Esfinge plantea un enigma a todo aquel que llega a ella. Representa en la mitología egipcia a Horus, dios de la resurrección. Quizá sea el punto, desde el cual con el conocimiento espiritual apropiado, podamos trascender lo perecedero, lo cambiante, o tal vez el karma.

A la izquierda se encuentra Tifón-Set, que Waite presenta en su forma de serpiente. Es la fusión de un monstruo mitológico griego que intentó destruir a Zeus, y del dios egipcio de la oscuridad, Set, que igualmente quiso aniquilar a Osiris. Así, todo triunfo es aniquilado tarde o temprano.

Las cuatro figuras de los extremos se llaman en conjunto Tetramorfos: El ángel, el león, el toro y el águila fueron interpretados como representaciones de los cuatro evangelistas-Mateo, Lucas, Marcos y Juan respectivamente, también se asocian a los cuatro elementos: fuego (león), tierra (toro), agua (Angel) y aire (águila) así como a los cuatro signos zodiacales fijos que representan estos elementos: leo, tauro, escorpio y acuario. el Tetramorfos es la representación del mundo material, el de la manifestación, Waite los añadió al naipe para expresar que la fortuna, es a menudo cuestión de conocer y comprender la realidad, los actos y sus consecuencias.

Ver:

Correspondencias de la Rueda de la Fortuna
Significado general de La Rueda de la Fortuna
 (próxima entrada)
La Rueda de la Fortuna en el amor, trabajo, salud, dinero... (próxima entrada)
Combinaciones con La Rueda de la Fortuna
 (próxima entrada)




Bibliografía: “Manual Práctico del Tarot” J.A. Portela – “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot I” y “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot II” Rachel Pollack – “Aprenda A Consultar El Tarot” y “El Gran Libro del Tarot” Banzhaf Hajo – “Tarot, El Arte de Adivinar” Enrique Eskenazi – “El Gran Libro del Tarot” Emilio Salas.

jueves, 30 de enero de 2014

EL ERMITAÑO, SIMBOLOGÍA

En esta lámina encontramos una figura sobre la cumbre de una montaña. Un personaje alejado, aislado del mundo. El suelo de la montaña es hielo, lo que nos habla del mundo de las emociones, el agua, congelado, detenido.

Sin la pulsión de las emociones los opuestos se mezclan, el blanco y el negro dejan de suponer extremos, uniéndose, dando como resultado el gris predominante de la lámina. Sin el constante llamar de los impulsos, deseos y rechazos viscerales podemos aquietar nuestra mente. 

El bastón en el que el ermitaño se apoya, sujetándolo con su mano izquierda representa la solidez del mundo material, del aquí y ahora. Mientras que en su mano derecha sujeta una luz amarilla, símbolo de la inteligencia y la consciencia. Esta es una lámina predominantemente mental. El Ermitaño no está aislado en el mundo de su fantasía, sino que toda la imagen nos habla de introspección, de la voluntad de organizar nuestra vida, y tomarnos nuestro tiempo antes de dar el siguiente paso.


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Bibliografía: “Manual Práctico del Tarot” J.A. Portela – “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot I” y “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot II” Rachel Pollack – “Aprenda A Consultar El Tarot” y “El Gran Libro del Tarot” Banzhaf Hajo – “Tarot, El Arte de Adivinar” Enrique Eskenazi – “El Gran Libro del Tarot” Emilio Salas.

sábado, 7 de diciembre de 2013

LA FUERZA, SIMBOLOGÍA

Bajo un cielo amarillo y sobre un paisaje de fértil naturaleza se halla una dama sujetando las fauces de un león.  Esta dama de aspecto dulce e inocente lleva un cinturón de rosas, sus deseos, sobre un vestido blanco, color de pureza y limpieza. Sobre su cabeza vibra el signo del infinito, el mismo que aparece sobre el Mago, que simboliza la mente auto-consciente, la mente creativa.
El león que ella domina representa las pasiones, las emociones, que la dama sujeta con destreza. Sus fauces muestran tres diente (la letra hebrea Shin), que significa diente y se relaciona con el elemento fuego. En la melena del león se aprecian varios seises, para formar el 666 o el número de la bestia. El es la bestia que crea y destruye, y que la dama domina con delicadeza, usando su auto-consciencia para dar forma a sus deseos.


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Bibliografía: “Manual Práctico del Tarot” J.A. Portela – “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot I” y “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot II” Rachel Pollack – “Aprenda A Consultar El Tarot” y “El Gran Libro del Tarot” Banzhaf Hajo – “Tarot, El Arte de Adivinar” Enrique Eskenazi – “El Gran Libro del Tarot” Emilio Salas.

domingo, 10 de febrero de 2013

El Carro, simbología

En el Arcano de El Carro vemos a un auriga victorioso coronado de laureles. Su corona está rematada con una estrella de ocho puntas, símbolo de la fuerza. Bajo ella cuatro triángulos amarillos que representan las cuatro facetas de la personalidad: la mente, las emociones, la energía vital y el cuerpo físico. Todo ello expresa el mundo interior del auriga, dibujado como el dintel que hay sobre él, tachonado de estrellas. Es su propio universo, ya que el mundo es para cada persona lo que ésta piensa de él, su significado variará para nosotros según el manejo de las situaciones en las que nos vemos involucrados, mediante nuestra personalidad y voluntad.

Las hombreras de su armadura son dos lunas, ya que esta carta se relaciona con el signo de Cáncer. Una de ellas, triste, pues corresponde al pilar de la severidad (lado derecho), y otra feliz, situada en su hombro izquierdo, relacionado con el pilar de la misericordia.

Sobre su pecho hallamos un peto protector, nueva referencia a Cáncer con su caparazón de protección, así como la ciudad amurallada del fondo nos remite nuevamente a la característica de autoprotección del regente astrológico de Cáncer. El Auriga sale al mundo, sale de su propio ámbito protegido, la ciudad, hacia la acción. Pero no sale a pecho abierto, sino usando su inteligencia (color amarillo de fondo de la carta y de las ruedas del carro), protegiendo su corazón.

El emblema de su carro consta de dos iconos. El coloreado de rojo, la pasión, simboliza la unión de lo masculino y femenino, del deseo y la lógica. Sobre él, vemos el globo alado de la mente, presidiendo y gobernando el arranque vital del deseo.

Los animales de tiro del carro son dos esfinges. Igual que las esfinges nos proponen enigmas, los sentidos nos ofrecen la solución a los enigmas de la vida.  Una esfinge es negra y otra blanca, indicando una unidad dividida en dos, pues los sentidos suelen dividir el mundo el dos. El auriga sale a la acción con estas dos visiones o enfoques,  gobernándolas con las riendas invisibles de nuestro yo superior, y de la voluntad, dibujada como el cetro que porta en su mano derecha.

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Bibliografía: “Manual Práctico del Tarot” J.A. Portela – “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot I” y “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot II” Rachel Pollack – “Aprenda A Consultar El Tarot” y “El Gran Libro del Tarot” Banzhaf Hajo – “Tarot, El Arte de Adivinar” Enrique Eskenazi – “El Gran Libro del Tarot” Emilio Salas.

sábado, 9 de febrero de 2013

Los Enamorados simbología

La carta de Los Enamorados nos expresa el mito de Adán y Eva.  Ambas figuras desnudas frente a frente y presididas por un ángel. Tras la figura masculina unos autores ven el Árbol de la Vida,  otros, doce llamas en representación de los doce signos del zodiaco. Sea como fuere, todos coinciden en su significado: la mente autoconsciente, la lógica, la razón. Tras la mujer hallamos el Árbol del Conocimiento, con su serpiente enroscada que no es el mal, sino el inconsciente. La Kundalini, la energía de la vida. La mujer porta la sabiduría inconsciente. El ángel une estos dos contenidos o principios lo consciente – racional con lo subconsciente-emocional. Esta carta nos enseña que mediante el amor físico estos principios se unen.

Vemos que mientras el hombre mira a la mujer, la mujer mira al ángel. Si el varón es la razón, esta solo puede ir más allá de sus límites a través del deseo, de la pasión. No es el autocontrol y la razón lo que eleva los sentidos a un nivel superior, sino más bien al contrario. Por otro lado la pasión es avasalladora y no entiende de límites. Esta carta nos enseña que debemos unirlos, una sola montaña separa a los enamorados.

Esta carta simboliza la importancia del amor en la vida de una persona, y de un amante específico.


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Bibliografía: “Manual Práctico del Tarot” J.A. Portela – “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot I” y “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot II” Rachel Pollack – “Aprenda A Consultar El Tarot” y “El Gran Libro del Tarot” Banzhaf Hajo – “Tarot, El Arte de Adivinar” Enrique Eskenazi – “El Gran Libro del Tarot” Emilio Salas.


domingo, 20 de enero de 2013

El Sumo Sacerdote o Papa, simbología

Encontramos al Sumo Sacerdote en el interior de un Templo de color gris. El gris es la mezcla del blanco y el negro que veíamos en la Sacerdotisa. Aquí las polaridades se han combinado. Su mano derecha está levantada en actitud de reclamar la palabra y de bendecir. En su mano izquierda sostiene un báculo que representa los cuatro mundos de la cábala: ATZILUTH, BRIAH, YETZIRAH, ASSIAH.

Su tiara está dividida en cuatro filas. La más elevada muestra tres clavos, porque la letra hebrea VAV, que está relacionada con esta carta significa clavo, y se corresponde al plano arquetípico o de ideación. La segunda fila tiene tres tréboles y se relaciona con el mundo mental, la lógica, que se maneja con los conceptos tesis, antítesis y síntesis. Bajo ella, una fila de siete tréboles nos enlaza con el mundo de las emociones, o mundo astral. Y finalmente, tenemos otra fila con cinco tréboles que son los cinco sentidos mediante los cuales percibimos el mundo físico.

El Sumo sacerdote tiene conocimientos de estos planos, y los comunica. Es la ortodoxia, la iglesia. Lo espiritualmente establecido. Es un orador que transmite sus conocimientos. A los pies de su trono dos sacerdotes escuchan. Sus túnicas representan la dualidad humana: la emocional (túnica con rosas), y la mental (túnica con lirios). Con las dos llaves situadas entre los dos sacerdotes, se abren el camino adecuado a estos dos aspectos de la naturaleza, a través de la oración y del oído.


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Bibliografía: “Manual Práctico del Tarot” J.A. Portela – “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot I” y “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot II” Rachel Pollack – “Aprenda A Consultar El Tarot” y “El Gran Libro del Tarot” Banzhaf Hajo – “Tarot, El Arte de Adivinar” Enrique Eskenazi – “El Gran Libro del Tarot” Emilio Salas.

viernes, 11 de enero de 2013

El Emperador, simbología

El Emperador está sentado en un trono de piedra, haciendo referencia a la solidez, a la duración y la fuerza. Este trono tiene cuatro cabezas de carneros, también de piedra, en sus extremos. Estas cabezas son el símbolo del signo de Aries, que representa la fuerza que se puede poner en acción ante cualquier amenaza. También tenemos referenciado a Aries en el color anaranjado del cielo, ya que este color tradicional es el naranja, y el sol rige a Aries, así como en su corona, pues está rematada por el símbolo de este horóscopo. En ella también vemos cinco piedras preciosas que simbolizan los cinco sentidos. Su túnica roja nos referencia a una viva actividad mental. Se vive aquí y ahora, se actúa con diligencia, aunque con reflexión. Al fondo unas montañas escarpadas, la ciencia y el saber, van siendo conquistadas dominando así, las puras leyes de la naturaleza que condicionan al ser humano.

Lleva en su mano derecha o activa un cetro con el anagrama de Venus, los sentimientos y la imaginación que el emperador controla a través de la razón dominando así el mundo, que lleva en su mano izquierda.

Su vestimenta es una armadura, elemento de protección e invulnerabilidad Su rodilla izquierda no está cubierta por la túnica, y nos habla del signo astrológico Capricornio, cuyas cualidades principales son la reflexión y la razón.

El personaje en sí mismo es un anciano, representando la experiencia.


Bibliografía: “Manual Práctico del Tarot” J.A. Portela – “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot I” y “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot II” Rachel Pollack – “Aprenda A Consultar El Tarot” y “El Gran Libro del Tarot” Banzhaf Hajo – “Tarot, El Arte de Adivinar” Enrique Eskenazi – “El Gran Libro del Tarot” Emilio Salas.

sábado, 5 de enero de 2013

La Emperatriz, simbología

Encontramos a la Emperatriz en un trigal, que simboliza la fertilidad, sentada sobre un blando y cómodo trono en el que predomina el color naranja, atribuido al sol, y el rojo, que viene a ser la acción, la pasión, la vida, los deseos  y las realizaciones.

Su vestido está estampado con granadas, cada una de ellas reposa sobre una luna creciente, que descansa a su vez en la cruz de brazos iguales. En conjunto, cada figura del estampado compone el símbolo de Venus. Venus representa la esencia femenina y el amor romántico. Ya vimos el simbolismo de la granada, la luna creciente y la cruz de brazos iguales en La Sacerdotisa; os recuerdo que la granada la veíamos como expresión de la Ley Hermética de causa-efecto; aquí, por el simbolismo en su conjunto, se debe resaltar en su aspecto de germinación de lo nuevo. La misma idea nos ofrece la luna en cuarto creciente: germinación y crecimiento. Mientras que la cruz de brazos iguales, como ya vimos, es la Sefirath del árbol de la vida llamado Tiphareth cuyo significado es belleza, y esta belleza se produce con la combinación equilibrada y armónica de energías complementarias.

En toda la carta es recurrente la idea de la unión de fuerzas complementarias:

-    El escudo que se apoya en el trono de la Emperatriz tiene forma de corazón y lleva dibujado nuevamente el símbolo de Venus.
- La cascada del fondo (masculina), cae sobre un pozo o pequeño lago (femenino).
- Los árboles son femeninos (redondeados) y masculinos (altos y afilados).
-  El cetro de forma fálica está rematado por una esfera.

La Emperatriz está coronada por una corona de doce estrellas, las estrellas son nuestros deseos y sueños y el número doce son los doce signos zodiacales: todo lo que somos capaces de desear, está en sintonía con aquello que nos ha determinado al nacer.

Vemos que lleva un collar de siete perlas siendo doble una de ellas. Son la actividad de los siete planetas siendo Mercurio dual. Otra vez encontramos al igual que en la corona, cierta idea de destino.

Su frente se adorna con una rama de mirto porque es el arquetipo de las diosas madres.

Es en su conjunto un personaje seductor, sensual y amoroso.

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Bibliografía: “Manual Práctico del Tarot” J.A. Portela – “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot I” y “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot II” Rachel Pollack – “Aprenda A Consultar El Tarot” y “El Gran Libro del Tarot” Banzhaf Hajo – “Tarot, El Arte de Adivinar” Enrique Eskenazi – “El Gran Libro del Tarot” Emilio Salas.

viernes, 4 de enero de 2013

La Suma Sacerdotisa o Papisa, simbología

Encaramos con la Suma Sacerdotisa una carta compleja. Contiene y muestra en su simbología nada menos que los siete principios herméticos. El Kybalión nos dice de ellos: “Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto perfectamente, posee la clave mágica ante la Cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par.” Aún no siendo imprescindibles para la comprensión de la carta, los considero muy interesantes, así que ahí os los dejo, junto con su simbología dentro de de nuestra figura, los siete principios, o axiomas, como están descritos en el Kybalión son:

1ª. Mentalismo: “El Todo es Mente. El Universo está constituido básicamente de sustancia mental.” Es el manto que surge de la corona de la Suma Sacerdotisa.

2ª. Correspondencia: “Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba. Afirma que este principio se manifiesta en los tres Grandes Planos: El Físico, El Mental y El Espiritual.” Según esta ley, lo semejante se atrae. Son las palmas dispuestas geométricamente.

3ª Vibración: “Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.” Nos la expresan las ondas que hace la parte superior de la túnica, y nos dice que mediante la vibración, una misma cosa se nos presenta como distintos objetos o hechos, experiencias…

4ª Polaridad: “Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.” Representada por las dos columnas de la carta. JAKIN, la columna blanca, es la fuerza, la actividad, energía expansiva y eléctrica. La columna negra, BOAZ, es la polaridad contraria conteniendo la idea de forma, pasividad y energía magnética. Entre estas dos columnas, fuerza y forma, espacio y tiempo, masculino y femenino, eléctrico y magnético se produce la manifestación.

5ª Ritmo: “Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.” Nacimiento, decrecimiento, decrepitud y muerte, aparece simbolizada en la corona de plata de La Sacerdotisa, que es la corona de Isis.

6ª Causa y efecto: “Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte o azar no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero nada escapa a la Ley.” Las granadas expresan esta idea en el sentido de que cada granada llena de semillas es la causa de una multiplicidad de efectos.

7ª Generación: “El género existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos. En el plano físico es la sexualidad.” Se representa por los triángulos de la parte superior de las columnas y nos dice que, de la unión de los complementarios surge la vida.

Lleva en su pecho una cruz de brazos iguales, representando la Sefirath del Arbol de la Vida que se llama Tiphareth y que significa belleza. La belleza que se produce cuando energías complementarias se unen de forma armónica y equilibrada.

Su mano derecha no se ve, representando lo oculto y lo que no puede percibirse por estar bajo el umbral de la conciencia. El pergamino enrollado, la Tora, que significa ley, da a entender que las leyes universales son como una espiral que poco a poco nos conducen a la libertad.

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Bibliografía: “Manual Práctico del Tarot” J.A. Portela – “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot I” y “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot II” Rachel Pollack – “Aprenda A Consultar El Tarot” y “El Gran Libro del Tarot” Banzhaf Hajo – “Tarot, El Arte de Adivinar” Enrique Eskenazi – “El Gran Libro del Tarot” Emilio Salas.

martes, 1 de enero de 2013

El Mago simbologia

Sobre la cabeza del mago vemos el símbolo del infinito (lemniscara), ya que el poder disponible para el hombre emana del universo ilimitado, ese universo indeterminado que veíamos representado en el El Loco. Ahora esa infinitud se convierte en esta carta en poder, al ser tamizada y concretada por la mente del hombre. Nuestra mente clasifica toda percepción y toda manifestación en dos opuestos: lo que se ignora, el cabello negro de El Mago, y lo que se sabe, la cinta blanca que ata su melena.

Su cinturón es una serpiente que se muerde la cola (uroborus). La cabeza de ésta es el futuro, y su cola el pasado. El punto donde las dos se unen es el ahora, la realidad que vivimos hoy.

En su mano derecha porta la vara de luz-poder, conciencia-energía, llamada vara de “solve et coagula”. Esta vara es el arma poderosa de nuestra atención, ya que sólo existe en nuestra vida aquello a lo que prestamos atención (coagula), y desaparece aquello que deja de interesarnos (solve). Mantiene levantada su mano derecha, apuntando al cielo infinito que emana poder, y a un rosal que simboliza nuestros deseos. A través del arma poderosa de nuestra atención materializamos nuestros deseos trayéndolos al “suelo”, a nuestra realidad que es donde señala la mano izquierda del Mago. De hecho en ese suelo volvemos a encontrar las rosas, los deseos, pero también lirios blancos, que representan la mente.

El Mago trabaja para materializar sus deseos, tiene frente a sí una mesa de trabajo donde encontramos los cuatro elementos básicos que se conjugan en toda personalidad: bastos, la energía vital, los deseos, la copa que se asocia al elemento agua vinculada al lo emocional, una espada que es el elemento aire y corresponde al mundo mental, y un pentáculo, asociado al elemento tierra y vinculado al mundo físico.

Bibliografía: “Manual Práctico del Tarot” J.A. Portela – “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot I” y “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot II” Rachel Pollack – “Aprenda A Consultar El Tarot” y “El Gran Libro del Tarot” Banzhaf Hajo – “Tarot, El Arte de Adivinar” Enrique Eskenazi – “El Gran Libro del Tarot” Emilio Salas.

El Loco simbología

Su vestido simboliza el universo. En él, estrellas en forma de ruedas de ocho radios irradian su energía hacia las hojas verdes que la rodean simbolizando la vida, haciendo así posible su existencia. Lleva un cinturón de siete esferas visibles y cinco invisibles que en su conjunto representan el tiempo.  Así con su vestido y su cinturón tenemos el espacio y el tiempo, ámbito donde se manifiesta todo fenómeno y toda vida. En su pecho hay una llama triple como señal de la ley del universo según la cual toda semilla se desarrolla, alcanza su plenitud, se deteriora y se extingue transformándose en causa de otro efecto. La letra hebrea Shin representa el elemento fuego, siendo que éste y las energías semejantes a él producen todo cambio. El interior de su vestido es de color rojo, que tutela el deseo y la voluntad, causa esencial de toda manifestación.

Lleva una vara al hombro, es la palanca de la voluntad divina dentro de la cual se mueve cada voluntad personal. De ella cuelga una bolsa que es el gran inconsciente colectivo y los registros akásicos,  donde todo queda guardado  en la memoria cósmica. Ambas nos dan la idea de Karma.

En la mano izquierda lleva una rosa blanca, símbolo del deseo en abstracto. Con sus botas amarillas, la mente,  camina por el espacio indeterminado de las posibles manifestaciones.

El loco es el Universo en acción, y el perro que lo acompaña es el punto de vista del hombre, en evolución permanente. El precipicio al cual avanza es el futuro al que se encamina.

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Correspondencias de El Loco
Significado general de El Loco
Significados de El Loco en amor, trabajo, salud...
Combinaciones con El Loco


Bibliografía: “Manual Práctico del Tarot” J.A. Portela – “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot I” y “Los 78 Grados De Sabiduría Del Tarot II” Rachel Pollack – “Aprenda A Consultar El Tarot” y “El Gran Libro del Tarot” Banzhaf Hajo – “Tarot, El Arte de Adivinar” Enrique Eskenazi – “El Gran Libro del Tarot” Emilio Salas.